El Ferrari Purosangue Handling Speciale redefine su agilidad

NoticiasNovedades | Matias Muro | 04/05/2026 | Compartir

La marca de Maranello retoca al SUV más versátil para quienes sentían que a la potencia del V12 le faltaba un extra de pimienta en las curvas. El Ferrari Purosangue Handling Speciale dice presente.

Si pensabas que un vehículo de cuatro puertas y más de dos toneladas no podía moverse con la gracia de un pura sangre en pista, la casa italiana acaba de presentar el Ferrari Purosangue Handling Speciale.

No se trata de un modelo nuevo desde cero, sino de una configuración pensada para los que disfrutan de la conducción pura.

El objetivo es simple. Se ha buscado que se sienta más conectado al piso y responda con una rapidez que asombre, sin que los pasajeros pierdan la comodidad de un viaje de lujo.

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Un rugido que se siente en la piel

El alma de este aparato sigue siendo el glorioso V12 atmosférico de 6,5 litros. Con 725 CV bajo el pedal derecho.

Asimismo, las prestaciones asustan. Cumple el 0 a 100 km/h en apenas 3,3 segundos. Sin embargo, en esta versión Handling Speciale, Ferrari decidió que el conductor necesita escuchar mejor esa orquesta.

 Por eso, trabajaron en el aislamiento para que el sonido del motor invada la cabina con más fuerza cuando pisamos a fondo o al encenderlo, dándole ese toque emocional que todo fanático de la marca busca.

Estéticamente, los cambios son sutiles pero efectivos. Aparecen llantas con un diseño exclusivo, detalles en negro mate y varias piezas en fibra de carbono que le dan un look más agresivo.

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Precisión quirúrgica: Menos balanceo, más diversión

Lo más interesante ocurre donde no se ve. El equipo de ingeniería metió mano en la electrónica de las suspensiones activas. ¿El resultado? El ahora se inclina un 10% menos en las curvas.

Eso significa que, cuando encarás una seguidilla de giros a ritmo fuerte, el Ferrari Purosangue Handling Speciale se siente mucho más firme y estable.

Los cambios de dirección son ahora más directos, casi para eliminar esa sensación de inercia que suelen tener los vehículos de este tamaño.

A esto se le suma una caja de cambios que parece leernos la mente. A partir de las 5.500 vueltas, el paso de marchas es mucho más seco y veloz, algo que se agradece cuando estamos en modo deportivo.

Lo bueno es que, gracias a su arquitectura transaxle (motor adelante y caja atrás), el reparto de pesos sigue siendo ideal.

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El equilibrio entre la pista y el día a día

A pesar de toda esta inyección de adrenalina, no deja de ser un Ferrari para usar a diario. Mantiene su habitáculo espacioso para cuatro adultos y toda la tecnología de confort que uno esperaría.

También, la marca incluye su conocido programa de mantenimiento por siete años, lo que da una tranquilidad extra al dueño. En definitiva, esta versión demuestra que Ferrari sabe cómo hacer que un SUV «práctico» no pierda la esencia de un superdeportivo radical.