Actualización para este buque insignia bávaro

NoticiasNovedades | Matias Muro | 23/04/2026 | Compartir

El BMW Serie 7 nos muestra su nueva cara más allá de sumar mayores detalles tecnológicos sin despreciar su estilo suntuoso.

La berlina más lujosa de BMW, el Serie 7,  ha pasado por el quirófano para afinar su look pero también para dejar en claro que se ha puesto claro énfasis en mejorar sus adelantos técnicos.

Estética renovada sin resignar su estilo

 Con este BMW Serie 7, lo primero que salta a la vista es que han suavizado sus rasgos. Aquella frontal tan radical ha dado paso a una mirada más equilibrada. La parrilla sigue siendo protagonista, sí, pero ahora luce más estilizada y encaja mejor con el resto del conjunto.

Han logrado integrar sensores y cámaras de tal forma que parecen invisibles, algo que se agradece cuando buscas un diseño limpio.

Así las cosas, presenta un aire más señorial, casi con tintes de Rolls-Royce, que le sienta francamente bien a una berlina de esta categoría.

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Tecnología que no abruma, sino que acompaña

Por otra parte, el habitáculo del Serie 7 es donde realmente se siente el salto generacional. BMW ha querido volcar aquí todo lo aprendido con su arquitectura Neue Klasse. El flamante «Panoramic iDrive» es el centro de atención. Proyecta información clave justo donde la necesitas, sin que tengas que desviar la mirada del camino.

Es un cambio que aporta seguridad, pero sobre todo, una experiencia de conducción mucho más fluida.

Asimismo, agrega el dispositvo Passenger Screen para el acompañante. Lejos de ser un simple capricho tecnológico, permite disfrutar de contenido sin molestar al conductor.

Y lo mejor es que han pensado en la seguridad. El sistema utiliza cámaras para detectar hacia dónde miras y oscurece la pantalla si detecta que tus ojos están donde deberían estar, es decir, en el camino.

Además, el nuevo sistema operativo basado en Android se siente mucho más ágil, al eliminar esos pequeños lag que a veces encontrábamos en interfaces más antiguas.

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El corazón de la bestia: eficiencia y potencia bruta

En cuanto a la mecánica, BMW ha hecho los deberes. La introducción de la sexta generación de tecnología eDrive en los modelos i7 es un paso adelante notable. Al cambiar a celdas cilíndricas, han conseguido exprimir mucho más la batería.  Ahora supera esa barrera psicológica de los 700 kilómetros de autonomía. Es una cifra que empieza a eliminar el miedo a viajar en un eléctrico de gran tamaño.

Y si te toca parar, la carga a 250 kW te permite recuperar energía para un par de horas de autopista mientras estiras las piernas.

No obstante, la gran alegría para los que aún disfrutamos del sonido y la contundencia de la combustión es el regreso del V8.

 Sí, BMW confirma que volveremos a disponer de un bloque de 4,4 litros, esta vez apoyado por un sistema híbrido enchufable que promete superar los 700 caballos.

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Dinámica de conducción y asistencias

Finalmente, el chasis del Serie 7 ha recibido una puesta a punto que merece mención. La suspensión neumática ahora es de serie y, sumada a la dirección activa trasera, hace que mover un vehículo de estas dimensiones por ciudad sea sorprendentemente sencillo.

Por otra parte, incluye flamantes asistentes de conducción, como el «asistente urbano» que reconoce rotondas y semáforos, hacen que se sienta como un copiloto experto.

Con su producción arrancando en Dingolfing en mayo, estamos ante uno de los lanzamientos más importantes de este 2026.