Ferrari y otro modelo que va a despeinar

NoticiasNovedades | Matias Muro | 17/03/2026 | Compartir

La casa italiana presenta la variante descapotable de su aclamado GT, una pieza que recupera la mística de la capota de lona. Así es el Ferrari Amalfi Spider.

En el universo de los superdeportivos, existe una regla no escrita: si un diseño nace como coupé, su destino inevitable es encontrarse con el cielo. El Ferrari Amalfi Spider llega para cumplir esa premisa, y transforma una silueta ya elegante en una experiencia sensorial completa.

Lo que define a este modelo es su capacidad para ser «dos autos en uno». Por un lado, mantiene la agresividad y el aplomo que se espera de un pura sangre de Maranello; por el otro, se convierte en un compañero de viaje dócil y sofisticado.

Con la capota guardada, la frontera entre el conductor y el asfalto desaparece, y permite que el sonido del motor se convierta en la banda sonora principal de cada trayecto.

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El regreso triunfal de la lona

A diferencia de otros modelos que optan por techos rígidos pesados, el Ferrari Amalfi Spider apuesta por la autenticidad de la tela.

Esta decisión no es solo estética, aunque hay que admitir que el contraste de las texturas le da una personalidad arrolladora. La capota está fabricada con cinco capas de materiales aislantes que logran algo impensado: que el silencio dentro del habitáculo sea casi idéntico al de la versión cerrada.

La magia ocurre en apenas 13,5 segundos. Ese es el tiempo que demora el mecanismo eléctrico en plegarse por completo, una maniobra que podés realizar incluso si el semáforo se pone en verde, ya que funciona en movimiento hasta los 60 km/h.

Además, el diseño es tan compacto (apenas 22 cm de grosor al guardarse) que no arruina la capacidad de carga. Si bien perdés algo de espacio al descapotarlo, los 172 litros resultantes siguen siendo generosos para una escapada de fin de semana, llegando a los 255 litros cuando el techo está puesto.

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Tecnología que no intimida

Al sentarse frente al volante del Ferrari Amalfi Spider, la sensación es de control total. La marca ha decidido volver a lo esencial en ciertos aspectos, como el regreso del botón de encendido físico, un detalle que conecta emocionalmente al piloto con la máquina.

El interior sigue la configuración 2+2, lo que brinda un margen de maniobra extra para llevar objetos o algún pasajero ocasional en trayectos cortos.

Uno de los mayores temores al conducir un descapotable es el viento descontrolado arruinando el peinado o la conversación. Para solucionar esto, Ferrari integró un deflector de aire justo detrás de los asientos traseros.

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El rugido que marca la diferencia

Bajo esa carrocería esculpida se esconde una joya de la ingeniería. Un bloque V8 biturbo de 3.9 litros posicionado en la parte trasera.

Con 640 caballos de fuerza listos para salir disparados, la respuesta al acelerador es inmediata.

La potencia se gestiona a través de una caja de cambios de ocho marchas derivada directamente de la competición, la misma que utiliza el potente SF90 Stradale.

A pesar de los refuerzos necesarios para garantizar la seguridad y el mecanismo del techo, apenas suma 80 kilos respecto al coupé.

Esto significa que al volante, el Ferrari Amalfi Spider se siente igual de ágil y rabioso. Es un auto diseñado para quienes disfrutan de la técnica, pero sobre todo, para quienes aman manejar.