Actualización para estos deportivos de los cuatro aros
Audi lanza su primer RS mediano con tecnología enchufable. Con 639 CV y un sistema de tracción revolucionario, el RS 5 busca demostrar que el peso de las baterías no es un obstáculo para la diversión.
Con el lanzamiento del Audi RS 5 2026, la marca ha dejado clara su postura. No se trata de reducir el motor para cumplir normas, sino de usar la electricidad como un «turbo» infinito que eleva las prestaciones a una nueva dimensión.
A diferencia de otros competidores que optaron por motores de cuatro cilindros, Audi ha decidido mantener el carismático bloque V6 de 2.9 litros. Sin embargo, no es el mismo motor que conocíamos. Se ha refinado cada pieza, desde los turbos hasta la inyección.
Corazón biturbo y músculo eléctrico: Una combinación de 639 CV
El sistema de propulsión del Audi RS 5 es una obra de ingeniería pensada para el empuje inmediato. El motor térmico aporta 510 CV, pero la verdadera magia ocurre cuando el bloque eléctrico de 177 CV entra en acción.
Juntos, entregan una fuerza descomunal de 825 Nm de par motor. Para el conductor, esto se traduce en una respuesta instantánea al pisar el acelerador.
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A pesar de que el conjunto de baterías y motores eléctricos añade casi 500 kilos extra (un peso total de 2.355 kg), se mueve con una agilidad sorprendente.
Logra alcanzar los 100 km/h en apenas 3,6 segundos. Es, en esencia, un proyectil de lujo que utiliza una batería de 25,9 kWh para ofrecer también una faceta racional.
Puede recorrer hasta 84 kilómetros en modo 100% eléctrico, ideal para entrar en zonas de bajas emisiones sin gastar una gota de combustible.
Tecnología para dominar las inercias: El fin del subviraje
El gran miedo de cualquier entusiasta ante un automóvil de 2,4 toneladas es la falta de agilidad en las curvas. Para solucionar esto, el Audi RS 5 estrena el sistema Super-Torque Vectoring.
Es una tecnología capaz de repartir la fuerza entre las ruedas traseras de forma casi instantánea (cada 5 milisegundos). Esto significa que «ayuda» a girar, enviando potencia a la rueda exterior para que entre a las curvas de forma óptima.
Además, Audi ha escuchado a quienes pedían más picante en la conducción. El nuevo diferencial central y los modos de manejo específicos permiten que se comporte como un tracción trasera si el conductor lo desea.
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Un diseño que impone respeto y un interior digital
Por fuera, el Audi RS 5 no intenta pasar desapercibido. Es más largo y notablemente más ancho que un A5 convencional.
Sus pasos de rueda ensanchados casi 5 centímetros por lado y las enormes tomas de aire frontales le dan un aspecto musculoso y funcional.
Cada detalle, desde las salidas de escape centrales hasta las llantas de hasta 21 pulgadas, cumple una función aerodinámica o de refrigeración para un sistema que genera mucho calor en conducción deportiva.
Puertas adentro, la tecnología es la protagonista. El habitáculo está dominado por tres pantallas que cubren casi todo el tablero, e incluye una exclusiva para el acompañante.
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Aunque algunos materiales han cambiado su tacto, la atmósfera sigue siendo de alta gama, con asientos deportivos que ofrecen desde ventilación hasta masajes.
El único punto de sacrificio es el baúl. Al alojar las baterías bajo el piso, el espacio de carga se ve reducido, recordándonos que este es, ante todo, un deportivo de altas prestaciones y no un transporte de carga.
Con todos estos condimentos y en carrocerías familiar y sedán, el Audi RS 5 se prepara para cumplir con todos los desafíos.