Aston Martin Valhalla Spider: 1.079 CV y 350 km/h sin techo

NoticiasNovedades | Matias Muro | 30/10/2026 | Compartir

El Aston Martin Valhalla Spider sale a la luz para disfrutar de la conducción a cielo abierto con la receta del coupé.

El Aston Martin Valhalla Spider conserva el corazón del coupé y lo deja a la vista del cielo. En el centro del auto trabaja un V8 de 4,0 litros con dos turbos, que entrega 828 CV. Un rugido así pide cielo abierto.

Por eso mismo, el Aston Martin Valhalla Spider no cambia la mecánica del coupé. Tres motores eléctricos agregan 251 CV al V8. La suma da 1.079 CV y 1.100 Nm de par. Dicho de otro modo, abrir el techo no toca la potencia.

En números, 828 CV salen del motor térmico y 251 CV, de la parte eléctrica.

Cómo se reparte la fuerza eléctrica

Ahora bien, cada motor eléctrico cumple un rol distinto. Dos mueven las ruedas delanteras y reparten el par según haga falta. El tercero está dentro de la transmisión de doble embrague y ocho marchas. Desde ahí ayuda al V8 en el eje trasero.

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Carrocería de carbono y entrada a bordo

Además, toda la estructura se apoya en carbono. Es la base sobre la que se construye. La desarrolló Aston Martin Performance Technologies, un área que trabaja de cerca con el equipo de F1 Aston Martin Aramco.

Para armarla se combinan dos técnicas. Una es el RTM, que inyecta resina en un molde. La otra es un autoclave heredado de la Fórmula 1. Tanto la sección alta como la baja pasan por ese proceso.

Por otra parte, las puertas tipo mariposa siguen presentes, con mejor movimiento y sin marco. Si a eso se suma un cristal más curvo, entrar con el techo puesto resulta más fácil. Los dos detalles apuntan a lo mismo. Subir al auto no sea una pelea.

Y hay novedad en las butacas. El asiento Touring, también de carbono, viene de serie y apunta a más confort al subir y bajar. Quien busque algo más deportivo puede pedir el del coupé sin pagar extra.

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Prestaciones que asustan para el descapotable de Aston Martin

En cuanto a la velocidad, la capota textil negra permite llegar a 200 km/h. Es de serie, se quita o se pliega y respeta el diseño del coupé.

En cambio, para superar ese tope hay dos caminos. Uno es el techo rígido de carbon. El otro es no llevar techo alguno. Con cualquiera de los dos se alcanzan 350 km/h, un límite fijado por la electrónica.

Así, el Spider se convierte en el Aston Martin abierto más veloz que salió de Gaydon.

Entre una configuración y otra hay 150 km/h de diferencia. Elegir techo es también elegir velocidad. Es un dato para tener en cuenta a la hora de configurarlo.

Aerodinámica sin techo: deflector y control de estabilidad

Claro que ir a cielo abierto exige ordenar el viento. Para eso hay un deflector específico, que guía la corriente, evita turbulencias dentro del habitáculo y deja respirar mejor al motor. No es un detalle menor en un deportivo que busca los 350 km/h.

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A su vez, subieron 35 mm la entrada de aire respecto del coupé. Con el techo colocado, el deflector se recoge en tres tramos y se aloja en nuevos compartimentos de 15 litros, en los laterales.

Por último, se recalibraron el ESP y la aerodinámica activa para leer el flujo de aire con techo y sin techo. Con el techo puesto, la carga aerodinámica supera los 600 kg.

Con todo, los cambios se concentran en tres frentes: el techo, el viento y la entrada a bordo. Lo demás se hereda tal cual del coupé.