Seltos, neuva generación en marcha
Con un diseño que hereda la robustez del Telluride y una esperada variante híbrida, la marca surcoreana le da la bienvenida al Seltos.
La espera terminó para el mercado norteamericano. KIA finalmente puso sobre la mesa las cartas del Seltos, y lo que vemos es mucho más que un simple lavado de cara.
Si bien ya habíamos tenido algunos indicios en presentaciones fuera de la región, los detalles específicos confirmados en el Salón de Nueva York dejan en claro que la marca no quiere dejar cabos sueltos en uno de los segmentos más competitivos del mundo.
Lo primero que entra por los ojos es su estética. El nuevo modelo se olvida de las líneas redondeadas para adoptar un lenguaje visual mucho más maduro y rectangular, claramente inspirado en su hermano mayor, el Telluride.
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Tres corazones para diferentes tipos de usuario
Bajo el capó, la versatilidad es la clave. La marca decidió ofrecer tres alternativas mecánicas que cubren todo el espectro de necesidades. Para quienes buscan una opción lógica y probada, el motor 2.0 de aspiración natural con 147 caballos sigue siendo la columna vertebral de las versiones de entrada.
Este bloque trabaja junto a una transmisión CVT que prioriza el confort en el tránsito diario, y ofrece tracción integral como un opcional muy valorado.
Sin embargo, para los que pedían un poco más de pimienta al volante, aparece el conocido bloque 1.6 turbo de 190 caballos, que viene de serie con tracción en las cuatro ruedas.
Pero la verdadera estrella de esta generación es, sin dudas, el desembarco de la tecnología híbrida. El KIA Seltos estrena un sistema que combina un motor térmico de 1.6 litros con una caja automática de seis marchas y un innovador sistema de tracción integral eléctrica (e-AWD).
Esta configuración no solo promete consumos mucho más ajustados, sino una respuesta inmediata gracias al torque instantáneo de la electricidad.
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Un interior que prioriza la vida a bordo
Al entrar al habitáculo, la sensación de amplitud es inmediata. Esos centímetros extra en la plataforma se tradujeron en una habitabilidad real: los pasajeros de atrás ahora tienen más espacio para las piernas, algo que se agradece en viajes largos.
Además, el diseño interior tomó prestados elementos del futurista EV9, como el selector de marchas en la columna de dirección, lo que limpia visualmente la consola central y la hace más funcional.
La tecnología no se queda atrás. El despliegue de pantallas es masivo, destacando la unidad central de 12.3 pulgadas para el infoentretenimiento.
Un detalle que suma muchos puntos en la experiencia de usuario es la inclusión de Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos de serie, eliminando el desorden de cables en la cabina.
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Versiones y llegada a las calles
Para los fanáticos de la personalización, la versión X-Line sigue siendo la más llamativa. Con sus parachoques específicos, estribos oscurecidos y la posibilidad de montar llantas de hasta 19 pulgadas, esta variante resalta el lado más técnico y robusto del modelo. Es la opción ideal para quienes quieren que su vehículo destaque visualmente sin perder las ventajas de un tamaño compacto.
¿Cuándo lo veremos rodar? El cronograma es claro: los modelos de combustión tradicional empezarán a asomarse por los concesionarios en un plazo de tres meses.