Tesla busca impactar en la industria automotriz
El Tesla Roadster regresa casi nueve años después de su prototipo, con un ventilador que lo pega al piso y propulsores de SpaceX.
Hay lanzamientos que pasan casi inadvertidos y otros que se comentan durante semanas. El Tesla Roadster pertenece al segundo grupo: en su presentación, el superdeportivo eléctrico de Elon Musk llegó a volar. Sí, volar.
Pero más allá del show, la marca dejó sobre la mesa datos muy concretos. Aceleración, agarre, tecnología prestada del mundo espacial y una decisión que marca el rumbo de la firma.
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Será el único Tesla que se maneje a mano
Para entender este modelo, conviene mirar primero hacia dónde va el resto de la marca. Tesla pone cada vez más energía en la conducción autónoma, y sus otros autos se acercan de a poco a un manejo muy automatizado.
En cambio, el Roadster va a contramano. Será el último de la gama que necesite a una persona al volante. Musk lo explicó sin vueltas: A largo plazo, este va a ser el único auto de manejo manual que fabrique la compañía.
De esa idea nace la consigna de desarrollo. Si es el único que se maneja a mano, razonó el propio Musk, hay que exigirlo al máximo. Sus palabras: «llevémoslo al límite y más allá del límite».
Y no es un detalle menor. En una marca cada vez más enfocada en la automatización, un modelo que exige manos y pies de verdad es una excepción buscada. Un auto para conductores, o mejor dicho, para pilotos.
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Ventilador y propulsores: lo más extremo del Roadster
Un ventilador que lo pega al asfalto
Por otra parte, la pieza más curiosa no se ve a simple vista. Tesla ubicó debajo un ventilador que funciona como sistema de succión y lo mantiene adherido al pavimento de manera activa.
Según la marca, ese mecanismo genera apoyo suficiente para soportar hasta 2 G de fuerza lateral al tomar una curva. Para dimensionarlo, 2 G equivalen al doble de la fuerza de gravedad terrestre.
Con ese nivel de agarre, el Roadster dobla de un modo que parece desafiar la física. Dicho de otro modo, el auto no solo corre: se aferra.
Además, Tesla sostiene que el objetivo final es marcar tiempos récord en pista. No habla de un auto para pasear los domingos.
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Propulsores que llegan desde SpaceX
Al mismo tiempo, la ficha suma otro ingrediente poco habitual: Propulsores que provienen de SpaceX.
Con ese aporte, Tesla busca que el modelo rinda por encima de lo que logran hoy los deportivos actuales.
Es una combinación que mezcla el mundo del automovilismo con el de la industria espacial.
La demostración en vivo fue la prueba más llamativa. Durante el evento, el auto venció la gravedad y se elevó del suelo. Un golpe de efecto difícil de olvidar.
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Menos de un segundo para llegar a los 97 km/h
Ahora sí, vamos a la cifra que más ruido hace. Tesla promete que el Roadster arranca desde cero y alcanza los 97 km/h, o 60 mph en la medición estadounidense, en menos de un segundo.
Para ponerlo en perspectiva, la mayoría de los autos tarda varios segundos en llegar a esa velocidad. Acá hablamos de un registro que se ubicaría en otra categoría.
Eso sí, por ahora es un compromiso de palabra. Habrá que esperar mediciones independientes para confirmar que el número se sostiene fuera del escenario.
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Nueve años de espera y varias preguntas abiertas
Después de casi nueve años de espera, el Tesla Roadster dejó de ser una promesa lejana para convertirse en un proyecto con cifras concretas. El prototipo original se había mostrado hace tanto que muchos ya lo daban por olvidado.
Sin embargo, la información disponible todavía deja huecos importantes. En lo que se conoce hasta ahora no figuran el precio, la potencia, la batería, la autonomía ni la fecha de llegada a las concesionarias.