Dodge Charger Super Bee: la versión más picante está de regreso

NoticiasNovedades | Matias Muro | 12/08/2026 | Compartir

El Dodge Charger Super Bee resucita y se convierte en la variante más potente de toda la familia Sixpack.

Por fin Dodge decidió traer de vuelta una sigla que los fanáticos pedían hace rato. El Super Bee no es un simple lavado de cara. La marca metió mano en el motor, la refrigeración, la suspensión y hasta en el software que maneja la experiencia de conducción. Todo apunta a un mismo objetivo, bajar tiempos en pista sin perder el uso diario.

Una trompa pensada para no recalentar

Antes de hablar de números, vale la pena mirar el frente, porque ahí pasan muchas cosas.

Dodge rediseñó por completo la trompa y sumó faros nuevos que mejoran el ingreso de aire un 30%. A 240 km/h, ese trabajo aerodinámico se traduce en más de 45 kilos de carga adicional.

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Además, en las esquinas del paragolpes delantero se esconden radiadores auxiliares que no se ven a simple vista.

 Junto con ellos, el radiador de alta temperatura gana más del 50% de capacidad de enfriamiento, mientras que el circuito de baja temperatura directamente duplica su rendimiento anterior.

Por otro lado, un divisor delantero más extendido y un alerón trasero de mayor tamaño terminan de darle identidad al conjunto.

El motor que lo pone en la cima del Sixpack

Ahora sí, lo que todos quieren saber. El corazón del Super Bee sigue siendo el seis cilindros en línea biturbo de 3.0 litros, pero llevado a un nuevo máximo de 600 caballos. Con esa cifra, se transforma en el Sixpack más potente disponible hasta el momento.

¿Cómo llegaron hasta ahí? Con un par de turbocompresores Garrett Motion de 56 milímetros, que empujan un 7,5% más de aire hacia el motor. El torque máximo aparece antes, desde las 3000 rpm, y se mantiene estable hasta las 5900 rpm.

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La potencia llega a las cuatro ruedas mediante una caja automática de ocho velocidades. Viene con tracción integral de serie, aunque ahora también incorpora un modo trasero seleccionable para mandar todo el torque al eje de atrás.

En cuanto a los números fríos, el 0 a 96 km/h por hora se resuelve en 3,6 segundos y el cuarto de milla queda en 11,8 segundos.

Frenos, llantas y una suspensión más firme

Semejante potencia necesita un tren rodante a la altura. Por eso el Super Bee monta llantas forjadas de 20 x 11 pulgadas con neumáticos Goodyear Eagle F1 Supercar 3, en medida 305/35ZR20.

Atrás trabajan frenos Brembo ventilados de 16 pulgadas, con pinzas fijas de seis pistones adelante y cuatro atrás.

En la variante Launch Edition, además, aparecen amortiguadores adaptativos de doble válvula con control continuo de amortiguación. También la barra estabilizadora trasera gana un 20% de firmeza.

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Modos de manejo pensados para exprimirlo

Del lado del software, Dodge sumó un modo Track y un modo Drag, cada uno con un propósito distinto. El modo Drag reduce el rebote delantero y aumenta la compresión trasera para transferir peso de manera más eficiente al largar.

En cambio, el modo Track ajusta la tracción y la estabilidad, endurece la dirección y sube los puntos de cambio de marcha. V

Vuelve también la reserva de par, un sistema que retiene torque mientras se pisan freno y acelerador juntos, y lo libera de golpe al soltar el freno.

Por primera vez en un Charger Sixpack aparece la función Race Prep. Esta mantiene encendido el ventilador eléctrico de refrigeración después de apagar el motor, para bajar la temperatura de a poco. Un botón nuevo en el volante activa el modo de tracción trasera, con la opción de mandar el cien por ciento del torque atrás o directamente bloquear la línea.

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Colores llamativos y un interior renovado

Si hablamos de estética, la Launch Edition suma un verde amarillento inédito llamado SuckerPunch, que convive con otro tono ya conocido, Shady. Ambos buscan que se haga notar en la calle.

Para los que prefieren perfil bajo, también existe la versión en negro diamante, con detalles en Sucker Punch sobre el alerón y la trompa. A eso se le suman gráficos exclusivos y un logo propio de Super Bee.

Puertas adentro, el cambio también se nota. Los asientos son nuevos y exclusivos para esta versión. El volante deportivo de cuero trae el botón de tracción trasera incorporado, y detrás aparecen levas de cambio más grandes. Cada unidad, además, lleva una insignia especial en el tablero.

Un Sixpack que confirma la apuesta de Dodge por el seis cilindros

El regreso del Charger Super Bee llega justo cuando los fabricantes norteamericanos apuestan cada vez más fuerte por los motores turbo de seis cilindros en reemplazo de los históricos V8. Con este lanzamiento, Dodge deja claro que la línea Sixpack todavía tiene recorrido para crecer en potencia durante 2027.