El Gallardo vuelve a las manos de su creador

NoticiasNovedades | Matias Muro | 04/11/2026 | Compartir

El Lamborghini Gallardo HOMMAGE 26 recupera el V10 atmosférico y la caja manual, con Fabrizio Giugiaro al frente del rediseño.

Si te quedaste con ganas de un V10 con caja manual, el Lamborghini Gallardo HOMMAGE 26 apunta justo a eso. El Huracán ya perdió la transmisión manual. Y el Temerario cambió el V10 por un V8. Frente a ese panorama, este proyecto mira hacia atrás a propósito.

Además, el Lamborghini Gallardo HOMMAGE 26 viene con una firma de peso. Lo diseñó Fabrizio Giugiaro, el mismo que dibujó el Gallardo original en 1998, y lo produce CAVËN Atelier.

Casi tres décadas más tarde, el diseñador vuelve sobre su propia creación. Trabajó desde GFG Style, el estudio que fundó junto a su padre, Giorgetto.

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Cuánto cuesta y cuántos habrá

Por empezar, la cuenta arranca más de 900.000 dólares, sin impuestos. El auto base no está incluido. Cada cliente puede llevar su propio Gallardo o encargarlo a CAVËN Atelier. Es decir, el desembolso final depende de qué donante consiga cada comprador.

Eso sí, la serie será muy corta, de solo 25 unidades. En dólares, la cifra ronda el millón. Es un monto elevado para un modelo que dejó de fabricarse en 2013. La presentación fue en el Concours de Wynn, en Las Vegas.

Motor y caja: el V10 atmosférico que sigue en pie

Ahora bien, lo que más seduce está en la mecánica. Es el V10 de aspiración natural y 5,0 litros, unido a una caja manual de seis marchas. Gira hasta 8500 rpm. Ese motor es la gran seña de identidad, y el rediseño lo deja bien a la vista.

Por otro lado, habrá dos versiones. La GT rinde 540 CV y la Performance llega a 560 CV. Completan el conjunto unas llantas de 20 pulgadas de Italtecnica y una suspensión nueva con dos modos de ajuste.

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Asimismo, la base es el Gallardo original de 5,0 litros. No se usa la versión actualizada de 2006, que traía un V10 de 5,2 litros.

Diseño: casi todo es nuevo, salvo cinco piezas

En cuanto al diseño, el cambio es profundo. Solo cinco piezas del Gallardo original siguen intactas: El techo, el parabrisas, las ventanas laterales, los espejos y sus bases. El resto se rehízo desde cero.

De hecho, la carrocería ahora es toda de fibra de carbono. Suma faros escamoteables y alerones activos sobre las luces traseras. El compartimento del motor también se rediseñó, con rejillas de ventilación que dejan lucir mejor al V10.

En cambio, el frente es casi igual al de 1998. Según el propio Giugiaro, algunas partes quedaron tal como las pensó entonces, sobre todo la trompa.

Otras, como la zaga y varias ideas del interior, son totalmente contemporáneas. A simple vista, se reconoce enseguida la silueta en cuña de siempre.

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Autoría del Diseño: una filosofía poco habitual

Por otra parte, CAVËN Atelier trabaja con una idea propia que llama Autoría del Diseño. En vez de entregar un clásico a diseñadores ajenos, convoca de nuevo a quien lo creó.

Al mismo tiempo, la firma define su método como Evolución Respetuosa. La meta es mejorar un diseño sin borrar la personalidad que lo volvió famoso. Nadie busca potencias de cuatro dígitos ni un auto irreconocible.

Además, Giugiaro vive el proyecto con entusiasmo. Según cuenta, fue una alegría retomar su trabajo, porque un diseño puede seguir mejorando si se lo cuida con delicadeza.

Para él, lo atractivo es desarrollar un concepto que ya existía, en lugar de inventar uno distinto. En 1998 respondía a las exigencias del Grupo Volkswagen. Hoy tiene menos limitaciones y materiales y tecnología que antes no estaban a su alcance.