Bentley honra seis décadas de lujo con tres Flying Spur irrepetibles
La firma británica celebra los aniversarios del T Series, del Turbo R y del Continental Flying Spur con tres ediciones conmemorativas creadas por Mulliner.
En Crewe, donde el lujo británico aparece, Bentley ha decidido mirar hacia atrás para celebrar su propia historia con una mirada hacia el futuro. La marca conmemora tres aniversarios clave de su linaje de grandes berlinas: los 60 años del T Series, los 40 del Turbo R y los 20 del primer Continental Flying Spur.
Para la ocasión, la división de personalización Mulliner ha desarrollado tres Flying Spur únicos, concebidos como un tributo a cada uno de esos hitos.
No se trata de ediciones comerciales, sino de piezas de colección que pasarán a engrosar la Bentley Heritage Collection.
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El T Series: el punto de partida de la modernidad
Cuando Bentley lanzó el T Series en 1965, redefinió lo que una berlina de lujo debía ser. Fue el primer modelo de la firma construido con carrocería monocasco.
Así las cosas, el Flying Spur Azure T Series Tribute recrea ese espíritu pionero con un enfoque contemporáneo. Su carrocería está pintada en el elegante Shell Grey, tono histórico extraído de la paleta original de 1965.
Mientras, el habitáculo combina cuero gris azulado con madera de raíz de nogal. El equilibrio visual entre sobriedad y refinamiento rinde homenaje al clasicismo del modelo original, pero bajo su superficie late un tren motriz híbrido enchufable de 680 CV.
Bentley busca con este ejemplar recordar el momento en que la ingeniería reemplazó la tradición por la innovación sin sacrificar la identidad.
El Turbo R: el regreso de las emociones fuertes
Dos décadas más tarde, en 1985, el Turbo R trajo de vuelta el ADN deportivo que había dormido bajo la superficie de los Bentley de posguerra.
Su V8 turboalimentado de 6,75 litros ofrecía una aceleración insólita para una limusina de casi dos toneladas.
A su vez, el Flying Spur Speed Turbo R Tribute traduce ese renacer en un lenguaje contemporáneo.
Su carrocería luce el verde Brooklands, un color cargado de historia para la marca, realzado por una fina línea amarilla que evoca las decoraciones “coachline”.
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En el interior, la combinación de cueros en tono Linen y Cumbrian Green, con detalles en madera de brezo y costuras en amarillo Signal, proyecta el contraste visual que caracterizó al Turbo R original.
Sin embargo, el corazón de esta berlina tributo está a años luz del de su antepasado: un sistema híbrido enchufable de 782 CV, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,5 segundos.
El Continental Flying Spur: el nacimiento de la era contemporánea
El tercer aniversario cierra el círculo con una mirada a 2005, año en que Bentley presentó el Continental Flying Spur, modelo que marcó su resurgimiento bajo el paraguas del Grupo Volkswagen.
La versión homenaje creada por Mulliner, denominada Flying Spur Speed Continental Tribute, es quizá la más moderna de las tres y también la más deportiva.
La carrocería se viste con un Cypress Green metalizado, sobre llantas de 22 pulgadas en acabado Dark Grey Satin.
En el interior, domina una atmósfera bicolor en tonos verde Special Green y Saddle, atravesada por molduras de Burr Walnut con un sutil detalle en verde brillante.
Este tributo no busca replicar, sino reinterpretar: la potencia, el confort y la calidad artesanal se combinan ahora con tecnologías que en 2005 parecían de ciencia ficción.
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El valor simbólico de la Bentley Heritage Collection
Los tres ejemplares formarán parte de la Bentley Heritage Collection, una flota de más de 50 vehículos históricos mantenidos en perfecto estado operativo en las instalaciones de Crewe.
Este archivo automotriz no funciona sólo como museo privado: también actúa como laboratorio de preservación y referencia estética para los futuros proyectos de diseño.