Nissan: ¿la peor inversión?
La aparente solidez de la marca se desmorona en su servicio postventa.
A pesar de otorgar 3 años o 100.000 km de garantía, la marca no parece estar dispuesta a aceptar sus fallas. Probablemente, la crisis mundial que atraviesa la marca es solo un reflejo de ello.
Me explico. Solemos probar vehículos con tests de larga duración y nos encontramos con un hallazgo llamativo. Una Nissan X-Trail de nueva generación —considerada vehículo de «alta gama» en Argentina— falló prematuramente en sus frenos, desgastando los discos y pastillas de las cuatro ruedas en menos de 35.000 km.
En ninguna de nuestras pruebas anuales habíamos registrado un caso semejante.
Lo más llamativo es que, a pesar de ser evidente que ningún vehículo puede presentar ese nivel de desgaste salvo que se trate de un defecto de fabricación —considerando que la vida útil esperada es de al menos 80.000 km—, la marca desconoció —a través de su servicio oficial Autoferro— la existencia de cualquier tipo de defecto.
Ante dicha situación, algo inédito en nuestras evaluaciones, nos vemos obligados a otorgar el puntaje más bajo en fiabilidad y postventa, convirtiendo lo que debería ser un producto de origen japonés en una decepción, tanto en términos de producto como de atención de marca.
Pronto, los resultados finales de nuestra evaluación.