El regreso del francés que ahora apuesta por la familia y la eficiencia récord
La segunda generación del DS N°7 se reinventa con una propuesta que prioriza el confort, un diseño sofisticado y una autonomía híbrida que rompe la barrera de los 1.000 kilómetros.
Tras casi una década de éxito sostenido desde aquel debut en Ginebra, el DS N°7 se presenta ante nosotros no como una simple actualización, sino como una evolución lógica hacia lo que el usuario premium busca hoy.
Un cambio de piel con sentido práctico
Lo primero que salta a la vista al observar el flamante DS N°7 es que sus proporciones han madurado.
Ya no busca ser solo un SUV compacto. Ahora pisa fuerte en un terreno intermedio, y ha ganado unos 7 centímetros de largo que se sienten, y mucho, en la comodidad de las plazas traseras.
Por su parte, el diseño frontal ahora es más agresivo y tecnológico, con sus «colmillos luminosos» que ya vimos en sus hermanos mayores.
Sin embargo, lo más interesante ocurre cuando miramos el auto de costado. Al ser un poco más largo y mantener su altura, el perfil se nota más elegante y funcional.
Un todoterreno vieja escuela asoma para el rombo
La marca ha hecho un trabajo excelente al aumentar la superficie vidriada. Ello ha generado mucha más luz natural dentro del habitáculo.
Para los que necesitan espacio de carga, el baúl de 560 litros es una excelente noticia. Ya sea para el equipo de entrenamiento o las valijas de un viaje largo, el DS N°7 cumple con creces las expectativas de una familia activa.
Un interior que se siente como un refugio tecnológico
Si por fuera convence, por dentro el DS N°7 enamora. El tablero está dominado por una enorme pantalla central de 16 pulgadas que parece flotar.
Así, facilita el acceso a todo el sistema de infoentretenimiento sin distracciones innecesarias.
Pero el verdadero lujo está en los detalles que no se ven a simple vista. Estamos hablando de un habitáculo diseñado para el bienestar.
Jeep Wrangler Willys 392: Pura potencia
Desde el aislamiento acústico que nos permite mantener una charla sin elevar la voz, hasta mimos impensados como la calefacción para el cuello en los asientos delanteros. Los materiales, como el cuero Nappa y los detalles en madera.
La magia de los 1.000 kilómetros
El DS N°7 llega con una respuesta contundente. Su motorización híbrida es más amigable con el medio ambiente.
Con una gestión inteligente de la energía y un motor muy eficiente, promete recorrer más de 1.000 kilómetros sin necesidad de pasar por una estación de servicio.
Es una cifra que impacta y que pone al DS N°7 en una posición de ventaja para quienes todavía no están listos para dar el salto al eléctrico puro, pero quieren los beneficios del consumo bajo y el silencio de marcha que ofrece el sistema híbrido de 48 voltios.
Además, para que el viaje sea placentero en cualquier terreno, la suspensión inteligente va «leyendo» el camino.
A través de cámaras, el auto sabe si hay un bache o una irregularidad antes de que las ruedas lo toquen, ajustándose automáticamente para que los pasajeros ni siquiera lo noten.