Bentley Flying Spur: El arte de reinventar un coloso
Bentley Motors se despacha con la presentación global de la cuarta generación del Flying Spur. El sedán de ultra lujo de Crewe no solo se renueva por completo.
El lujo se da cita una vez con la cuarta edición del Bentley Flying Spur. De esta forma, la casa británica busca renovar su estilo suntuoso sin perder sus rasgos más característicos.
Propulsión actualizada
Si nos metemos de lleno en lo que pasa debajo del capó, la gran noticia de esta renovación es la llegada de la versión «S», una variante que rompe todos los moldes dinámicos de la historia del modelo.
Estamos hablando de un bestial tren motriz híbrido de alto rendimiento que genera 680 CV y 930 Nm de par motor.
Para ponerlo en perspectiva, es un 20% más de torque que cualquier Flying Spur anterior y entrega 130 CV adicionales respecto a su predecesor directo.
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Las cifras en pista hablan por sí solas para un gran turismo de este porte. El 0 a 100 km/h lo cumple en apenas 3,7 segundos y estira la velocidad máxima hasta los 307 km/h.
Comportamiento dinámico optimizado
Pero la potencia sin control no sirve de nada, y ahí es donde Bentley metió mano a fondo en la ingeniería.
Por primera vez, una variante S adopta el chasis Performance Active, una tecnología que antes el fabricante reservaba exclusivamente para los niveles Speed y Mulliner.
Este paquete técnico es un arsenal para los amantes de la conducción. Tracción integral activa con vectorización de par, amortiguadores de doble válvula, diferencial electrónico de deslizamiento limitado y el sistema antibalanceo activo de 48 voltios (Bentley Dynamic Ride).
El resultado es un comportamiento dinámico impecable que prioriza la conexión con el conductor sin descuidar ese confort de marcha supremo que se le exige a la marca.
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Look que derrocha presencia
Estéticamente, el Flying Spur es un manifiesto de elegancia depurada, pero el verdadero centro de atención está en su mirada.
Bentley decidió recuperar los faros delanteros de unidad única, un rasgo de diseño que no se veía en un sedán de la casa desde el lejano año 1962.
Con este guiño histórico, el Flying Spur unifica su lenguaje visual con el del actual Continental GT.
Además, la parrilla se integra con el paragolpes. En la saga, los cambios siguen esa misma receta minimalista.
Superficies muy fluidas, ópticas replanteadas y el marco de la patente pintado en el mismo color de la carrocería.
Como broche de oro para el exterior, debutan unas imponentes llantas de 22 pulgadas opcionales para las variantes Azure y S, junto con una flamante pintura azul verdoso oscuro metalizada que cambia de matiz según la luz gracias a sus finas láminas internas.
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Para quienes busquen una actitud un poco más rebelde y agresiva, el modelo S incorpora de serie la especificación Blackline.
Este paquete oscurece por completo los detalles de los paragolpes, las rejillas matriciales y los emblemas, combinándose con carcasas de espejos en tono Beluga y extensiones de umbral.
Además, suma los avanzados faros de matriz LED con el patrón de diseño Precision.
Cabina esplendorosa
Por supuesto, el habitáculo sigue siendo un templo de la atención al detalle. Ahora la gama ofrece hasta cinco configuraciones de asientos que se adaptan a lo que busque cada cliente, ya sea un soporte puramente deportivo o el máximo confort ejecutivo.
Serie oscurecida para este SUV
Lo increíble es que cada una de estas opciones demanda doce horas de meticuloso trabajo artesanal a mano en la mítica planta británica de Crewe.
Por último, Bentley tira la casa por la ventana con el lanzamiento de la exclusiva «Colección Virtuoso».
Esta serie especial gira en torno a un opcional de altísima fidelidad. El sistema de audio Naim for Mulliner (heredado del exótico Batur).
Este mecanismo, despliega 21 altavoces con conos de perfil M que garantizan una dispersión del sonido perfecta y cero distorsión. La colección se divide en tres atmósferas conceptuales —Soprano, Tenor y Bajo— que van desde ambientes claros hasta habitáculos sumamente dramáticos, matizados con sutiles detalles en oro Champagne Gold en el exterior, las salidas de escape e incluso en el borde de la llave.