Dos estilos para el MINI Countryman
MINI x Vagabund, consiste en dos piezas únicas basadas en el Countryman S ALL4 que buscan desafiar cualquier terreno.
El Salón de Pekín 2026 no solo es una vitrina para motores eléctricos y pantallas gigantes. Este año, el foco se lo roban dos SUV extremos. La colaboración MINI x Vagabund es el resultado de juntar a los ingenieros de Oxford con los artesanos de Graz, Austria.
Lo interesante de este proyecto es que no se quedó en un simple cambio de calcomanías.
Vagabund, un estudio que respira diseño independiente, metió mano a fondo para que estos dos ejemplares únicos se sientan vivos.
No buscan romper récords de velocidad, sino proponer una forma distinta de vivir el tiempo libre.
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Al mirar estas unidades, lo primero que notás es que «pisan» distinto. Se nota un trabajo serio en la postura.
Gracias a unos pasos de rueda más anchos y una suspensión que los separa unos centímetros extra del suelo, el Countryman S ALL4 gana una presencia mucho más imponente.
Ya no es solo un SUV urbano. Ahora tiene esa cara de «listo para cualquier aventura» que tanto nos gusta.
Los detalles en los paragolpes y la parrilla rediseñada le dan un aire más agresivo, pero el verdadero toque distintivo está en los laterales.
Vagabund dejó su huella con logotipos en relieve 3D y unos faldones que parecen esculpidos.
Pero lo que realmente se lleva todas las miradas son las llantas de 20 pulgadas. Tienen cubiertas sólidas fabricadas con impresoras 3D que, si las mirás de cerca, te recuerdan inmediatamente a la rejilla de un parlante de estudio.
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Mucho más que parlantes: Ingeniería acústica de vanguardia
El corazón (o mejor dicho, los oídos) de la propuesta MINI x Vagabund está en su sistema de audio.
Acá es donde la tecnología se pone creativa. Olvidate de los vidrios traseros convencionales. En su lugar, instalaron unidades de sonido que apuntan hacia afuera.
Es ideal para estacionar frente a un lago o en medio de un camping y musicalizar el momento con una fidelidad que asombra.
Para que esto no suene a «lata», usaron materiales poco comunes en la industria automotriz, como el granito polimérico.
Este material es súper denso y evita que la música vibre de forma molesta en los paneles metálicos.
Así las cosas, los agudos y medios están perfectamente integrados en la línea del auto, mientras que en la parte de atrás se esconden los subwoofers para que los bajos se sientan en el pecho.
Y como si fuera poco, arriba del techo diseñaron un portaequipajes de aluminio plegado que parece una pieza de arquitectura.
Es liviano, resistente y tiene ese toque industrial que cierra perfectamente el concepto estético de Vagabund.
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El contraste entre lo digital y lo analógico
Hay dos versiones que juegan al juego de los opuestos. Una viene en color Melting Silver, con tonos arena que le dan un aire muy relajado y playero.
La otra es el extremo opuesto. Midnight Black, una opción monocromática para los que prefieren un perfil más nocturno y sofisticado.
Pero el detalle que parece más humano y nostálgico es la inclusión de un Walkman.
Sí, un reproductor de cassettes en pleno 2026, metido en una cajita impresa en 3D en el lateral.
Esta colaboración MINI x Vagabund nos recuerda que, a veces, la industria automotriz se permite jugar y soñar. Aunque sean piezas únicas que veremos rotando por eventos y exposiciones después de su debut en China, marcan un camino sobre cómo la personalización puede llevar a lugares impensados.