Bentley pasa por las manos de BRABUS
El preparador de Bottrop, rompe una tradición de cinco décadas al intervenir por primera vez la gama Continental GT Speed. Así surge el BRABUS 900 que nos demuestra de lo que es capaz la simbiosis alemana e inglesa.
Tras casi cincuenta años de vinculación técnica estrecha con otras firmas de Stuttgart y Crewe, con el BRABUS 900, la compañía decidió expandir sus horizontes hacia la aristocracia británica.
El resultado de este movimiento estratégico es el lanzamiento de los BRABUS 900 y BRABUS 900 Superblack.
Estas son dos interpretaciones radicales desarrolladas sobre la base de los recientes Bentley Continental GT Speed y su variante descapotable GTC Speed.
Ingeniería de propulsión: la evolución del sistema híbrido
El bloque V8 biturbo de 4.0 litros, ya de por sí prestacional en su configuración de serie, experimenta una metamorfosis integral bajo el sello del BRABUS 900.
Los ingenieros alemanes sustituyeron los turbocompresores originales por unidades de alta eficiencia. Este hardware se complementa con una caja de aire de carbono que optimiza el flujo de admisión y un sistema de escape deportivo fabricado en acero inoxidable de alta calidad.
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A su vez, el motor de combustión alcanza por sí solo los 710 CV, lo que representa un incremento sustancial respecto a los 600 CV del modelo de fábrica.
Al sumarse el aporte constante del motor eléctrico de 190 CV, el sistema híbrido alcanza una cifra combinada de 900 CV.
Esta fuerza bruta permite que el coupé detenga el cronómetro en el sprint de 0 a 100 km/h en apenas 2,9 segundos.
Aerodinámica y gestión de flujos en fibra de carbono
Por otro lado, BRABUS no se limitó a una actualización estética. Desarrolló un kit aerodinámico funcional en fibra de carbono vista que puede solicitarse en acabados mate o brillante.
La sección frontal presenta un spoiler integrado que reduce la elevación del eje delantero a altas velocidades y canaliza el aire hacia los radiadores mediante tomas de aire sobredimensionadas.
En la zaga, el difusor de carbono integra las cuatro salidas de escape de titanio.
Por otro lado, los spoilers específicos, diferenciados para las carrocerías Coupé y Cabriolet, aseguran que la carga aerodinámica mantenga al asfalto cuando el BRABUS 900 Superblack alcanza su velocidad máxima de 335 km/h.
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Por su parte, la variante descapotable ve limitada su velocidad de forma electrónica a los 285 km/h.
La presencia de emblemas en carbono y detalles visuales agresivos subraya la identidad que abandona la elegancia discreta de Bentley en favor de una presencia imponente.
Dinámica de conducción y optimización del chasis
El contacto con el asfalto es responsabilidad de las llantas forjadas Monoblock ZM “Platinum Edition” de 22 pulgadas.
Estas piezas de orfebrería mecánica poseen un diseño de diez radios que favorece la refrigeración del sistema de frenado.
En el eje anterior se montan neumáticos de altas prestaciones en medida 275/35 ZR 22, mientras que el eje posterior recibe una monta de 315/30 ZR 22.
Para complementar este conjunto, el especialista instaló un sistema de gestión de la suspensión que reduce la altura de la carrocería en 20 milímetros.
Por último, el conductor puede, además, gestionar la sonoridad del motor mediante válvulas activas. Figura el modo «Coming Home» para una circulación silenciosa y el modo deportivo que libera la resonancia natural del V8.
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Habitáculo Masterpiece: la cúspide de la personalización
El interior representa la máxima expresión de la artesanía de Bottrop. Bajo la denominación Masterpiece, el departamento de tapicería transformó completamente la cabina con cueros de calidad premium y microfibras seleccionadas.
Por su parte, el BRABUS 900 Superblack hace honor a su nombre con un entorno monocromático donde el negro profundo domina cada superficie.
Resalta el exclusivo diseño de acolchado tipo “Shell” que decora los asientos y los paneles de las puertas.
En contraste, la unidad Cabriolet presenta una combinación cromática denominada Nocturne Brown, que aporta una calidez sofisticada al conjunto tecnológico.
La atención al detalle es absoluta: desde los pedales de aluminio anodizado hasta los componentes interiores de fibra de carbono y los paneles de entrada iluminados con el logotipo de la firma.
Incluso el reloj del panel recibe una esfera de diseño exclusivo, consolidando una atmósfera donde el lujo británico original se funde con la precisión técnica alemana.